La punta del zapato
DIARIO DE UNA ACOMPAÑANTE DE LUJO DE MADRID

FB

miércoles, 9 de febrero de 2011

Los análisis de trabajadora sexual

Alejandro Ingelmo
No me gusta ir a hacerme la prueba del SIDA. Por dos razones, la primera es que soy una chica muy precavida, no hago nada sin protección, es físicamente imposible que pueda tener SIDA, la segunda razón es que al hacerte la prueba debes asimilar que la necesidad de hacértela es precisamente que algo puedes tener, y no me gusta esa sensación de preocuparse por algo que seguro que no tienes.

El caso es que hoy he ido a hacerme las pruebas, lo hago más por los clientes que a veces piden las pruebas de que estas absolutamente sana, más que nada por eso. ¿Las razones por las que me piden a veces las pruebas? Es una pura razón psicológica, porque aunque fuera la más sidosa de España saben que no me dejo hacer nada ni hago nada sin preservatido, con lo que bueno, supongo que es un gusto saber que pese a todo la chica en cuestión está limpia de sangre y además se ha duchado a fondo antes de la cita.

Por supuesto estoy sana como una manzana :)

Por mucho que no me guste hacerme la prueba, sé que hay que hacerlo de vez en cuando, aunque sea para comprobar que estás en lo cierto al pensar que estás sana, y todos los que tengáis relaciones, mucho más los promiscuos, tenéis que hacerlo, para quedaos tranquilos. Si teméis el resultado... con mayor razón debéis hacerlo, para dejar de temer.

martes, 8 de febrero de 2011

Una puta estudiante o una estudiante puta

Ya llevo dos semanas de curso, he estado haciendo deberes tan intensivamente para ponerme al día que ya veo cercana la meta, al menos la de ponerme al día. 

Hacía muchos años que había dejado de tener que tomar apuntes, pasar a limpio y hacer trabajos. Os confieso que en todos los aspectos de mi vida volver a manejar carpetas, estuche y pasarme las tardes haciendo los deberes me ha venido muy bien, tanto para sentir que mi vida está organizada como para sentirme joven de nuevo.

Boceto de Barbie Ekaterina

Mucha gente de mi edad está literalmente aterrorizada por lo de la crisis y el desempleo. Mi consejo es que en la medida de lo posible, mientras aparece ese trabajo que no llega hagan algún curso, idiomas, cursos de informática, o cualquier cosa que engorde vuestro currículum, porque en esta situación en la que estamos el que tenga sólo lo básico lo va a tener chungo, sólo el que haga el esfuerzo extra conseguirá el trabajo que espera o al menos uno que se le parezca.

Ahora hay que estar más preparados que nunca. Sinceramente yo me sentía incómoda siendo solamente acompañante, y estos estudios de diseño de moda son algo más que un pasatiempo, necesito crearme un seguro por si falla lo de la prostitución. Con lo que mi consejo además va también y sobretodo a esas chicas que se dedican a lo mismo que yo y creen que con eso ya está todo resuelto, que aprovechen sus ingresos para estudiar algo, lo que más les guste, pero algo.



lunes, 7 de febrero de 2011

Quedando con la maestra y luego con el discípulo

Este sábado he merendado con Carmen, la chica que me metió en este mundo de la prostitución, hacía mucho que no quedábamos con calma, y aún así ella tenía una cita por la noche y tenía que irse. 

Noté que Carmen se preocupa por mí especialmente porque si me pasa algo inevitablemente ella tendría algo de culpa, aunque yo no la culpo de nada por supuesto, pero es lo que pasa cuando uno es parte de un círculo que acaba mal. Tuvimos charlas filosóficas sobre la vida y la aún lejana crisis de los cuarenta, que todas las mujeres tememos, y mucho más las que vivimos de nuestro cuerpo y nuestra buena presencia.

Por la noche me puse a cocinar porque había invitado a cenar a un amigo, que me pone algo nerviosa cada vez que me saca el tema de que le gustaría sacarse un dinero del mismo modo que yo. Es morboso y sé que es responsable, y creo que quiere coquetear con la prostitución para tener sexo y de paso comprarse un iPad o esas cosas que quieren los chicos gays :) 

Pero yo no me lo puedo tomar con la misma facilidad que Carmen, porque ella me conoció hace pocos años, ya adultas, y yo a mi amigo le conozco desde siempre y le tengo como un hermano, mi instinto maternal y mi protección se alertan cuando se trata de imaginármele expuesto a un mundo que en cierto modo es sórdido. Quiero que satisfaga sus fantasías, que juegue con el sexo y seré la última que le diga que no a algo, sobretodo porque se le ve muy entusiasmado con probar esto que para él es una aventura, porque lo es, para mí lo es, es un trabajo que generalmente me deja satisfecha y no sólo en el sexo. Es un trabajo creativo y divertido.

Después de cenar la rica comida que hice (porque estaba rica rica rica), nos fuimos a tomar una copa y a bailar a una disco gay que a él le gusta. Lo pasamos muy bien juntos siempre que nos vemos, ojalá nunca tuviéramos que cumplir cuarenta años y pudiéramos estar así siempre los dos.

Porque por otro lado... si quiere jugar a ser prostituto tiene que ser ahora... la vida va tan rápido, sobretodo cuando se es joven, hay que tomar decisiones muy rápido.

sábado, 5 de febrero de 2011

Pfffffffffffff

Viktor & Rolf
Quiero contarlo, sí, lo voy a contar, pero no sé cómo hacerlo de la manera fina que se espera de una chica. Podría callármelo, pero necesito compartir mi amarga experiencia.

La confesión se reduce en realidad a que soy humana, pero el tema es a pesar de lo natural... muy fuerte.

Bueno, he ido con un cliente a un restaurante indio. No he comido tanto porque los sabores de todo eran demasiado fuertes para mi gusto. Hemos pasado mi cliente y yo un rato agradable, pero de camino a su casa para tener relaciones más íntimas la comida india empezó a hacer efectos en mi cuerpo, me empecé a sentir como un globo, cada vez más y más.

Una de las razones por las que necesito soltar esta confesión es que con mi cliente no pude, me daba una vergüenza horrible. Ojalá hubiera desaparecido todo el mundo de la calle incluido mi cliente unos segundos para poder volver a la normalidad. Tener relaciones sexuales en ese estado es incómodo y peligroso.

No creo que estéis imaginando la magnitud del globo, pero para que yo haya decidido escribir sobre ello, os puedo asegurar que era muy pero que muy importante. 

De incómodo pasó a ser doloroso, y más que incómodo es que era cuestión de vida o muerte, sentí que iba a explotar!!

Horas y horas y horas... y por fin he llegado a casa, era tan fácil curarse.... y ha sido tan difícil mantener mi imagen de diosa. Creo que hasta me he puesto mala de tanta divinidad.

Seguro que muchas chicas me entienden, ese miedo a emitir cualquier sonido, así somos, así nos han hecho y a veces lo sufrimos más de lo que la gente espera de nosotras, somos nosotras mismas las que nos avergonzamos, casi ni en tu propia casa a solas una se libera en ese sentido. 

Sólo puedo decir que me siento con tan mal cuerpo y ha sido tal el esfuerzo que no creo que vaya a un restaurante indio en lo que me queda de vida, y menos en una cita!
Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...